miércoles, mayo 26, 2010

HISTORIA DE UN OJO MORADO (5)

Parece que la cosa pinta mejor. Creo que no va a haber ningún problema en que este ojo se recupere del todo en nada de tiempo. Me he desplazado hoy a Cazorla a hacer el 50 aniversario de una residencia de personas mayores. No están de moda ni son buenos términos como asilo, y tampoco las frases "tercera edad" o la palabra anciano. Pero a mí me gusta decir viejo, aunque no sea en nuestros reportajes. Aquí en este blog sí lo voy a decir. Viejo. Vieja. No desprecia a nadie. No es peyorativo. Un viejo es sabio. A veces su edad le lleva al declive sin remedio, o a volver a un estado parecido al de un bebé, pero es digno de ser llamado así. Es viejo. No pasa nada.

2 comentarios:

Jesús Garrido dijo...

Así es, y el negro negro, no de color, una vez me reprochó un negro llamarlo de color.

javierlunaro dijo...

UN NEGRO LE DICE A UN BLANCO:
Cuando yo nacer, yo negro
Cuando yo crecer, yo negro
Cuando yo sol, yo negro
Cuando yo frio, yo negro
Cuando yo enfermo, yo negro
Cuando yo asustado, yo negro
Cuando yo morir, yo negro.
Pero, cuando tu nacer, tu rosado
Cuando tu crecer, tu blanco
Cuando tu sol, tu rojo
Cuando tu frio, tu morado
Cuando tu enfermo, tu verde
Cuando tu asustado, tu amarillo
Cuando tu morir, tu gris
Y me llamas a mi hombre de color