
La mayoría de los que estamos a punto de irnos de vacaciones contamos los días y hasta las horas para largarnos. Mis maletas están aquí, junto a este ordenador, a 44 grados de temperatura, pegado a la piedra de la catedral de Jaén, con asfalto y humos que suben todavía más el termométro. A mi maleta azul casi se la ha dibujado una boca: me pide que la llene de cosas innecesarias para seguir el borreguismo del descanso veraniego. Pero si hay derecho al descanso, aún más importante es el derecho a un trabajo estable. El que ahora esté en paro entenderá ese sentimiento raro que tengo en el interior, donde se combina el ansia por huir y la comprensión hacia el que desearía tener trabajo hoy mejor que mañana.
2 comentarios:
Javi me recuerdas al lagarto de jaen tunbado,te recuerdo que ay gente que tenemos once meses de vacaciones,cuando tu tengas cincuenta y once años como yo tanbien tendras este tipo de vacaciones que risaaaajaja.
mié jul 28, 02:38:00 PM CEST
Luego está la frase "así revientes como el lagarto de Jaén". No es el caso, ¿eh?
jue jul 29, 06:39:00 PM CEST
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