
No hay vacas sagradas, no hay ética, las amistades ayer inquebrantables se convierten en enemistades imposibles de imaginar, todos caen, supeditados ante intereses empresariales que son totalmente legítimos pero que el olvidan que el periodismo es otra cosa. Es un negocio, sí, pero diferente. Acabo de hablar con Melchor para decirle que lo siento y prefiere callar, lo cual no significa otorgar. "Es una larga historia", me dice, y prefiero dejarlo ahí. Parece que han sido los malos resultados de audiencia de Veo7, la televisión de los diarios 'El Mundo' y 'Marca'. Parece.
1 comentario:
Lo de Miralles, a simple vista, no tiene nombre. Ignoro en qué consistió exactamente el problema, pero creo que a un buen profesional que lo ha dado todo por la casa no se le debe echar por la puerta de atrás.
En cualquier caso, nada nuevo bajo el sol. La lealtad es una cualidad sobrevalorada en un universo repleto de hienas.
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