jueves, enero 26, 2006

AGRESIÓN A UN ÁRBITRO AUXILIAR. ¿Y AHORA QUÉ?


Un auxiliar del árbitro madrileño Carlos Megía Dávila, Vicente Egido Rozas, resultó herido por un objeto lanzado desde la grada de Mestalla, justo después de que David Villa empatara a uno la eliminatoria Valencia-Deportivo. El partido fue suspendido en el minuto 44 y deberá completarse en una fecha a convenir por los clubes. Entre las sanciones no cabe, en el reglamento español, la posibilidad de dar el partido perdido al Valencia, como ocurre en las competiciones de la UEFA.

Dos preguntas: ¿Y ahora qué hará la Comisión Anti-Violencia?, ¿será eficaz o lo hará como siempre?. Y otro tema: ¿tendremos que esperar a que haya una tragedia?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Haber quien es listo que dice como se puede se evitar que un aficionado tire algo al campo. Es algo que en cualquier acto con público puede pasar. No es culpa ni del fútbol ni del Valencia, es culpa del que ha lanzado la moneda y ya está. Espero que den con él y se le sancione duramente

Anónimo dijo...

La culpa también la tienen los que, como Quique Sánchez Flores, calientan previamente el partido, con declaraciones como "hay que jugar al límite", "El público tiene que presionar al árbitro", etc. Si se hubiese metido la lengua en el culo, se habría podido finalizar el partido. Y más indignante todavía es lo que declara el presidente del Valencia: "En esa zona, desde donde tiraron el objeto, había aficionados con camisetas azules y blancas". Hay que joderse con el valiente presidente.....

Jean Valjean dijo...

Al margen de la culpabilidad, que se podía enfrascar y repartir a partes iguales entre gente sin escrúpulos (presidentes, técnicos y jugadores mediocres), lo que hay que calibrar es la respuesta surrealista y escasamente profesional de los árbitros. ¿Por qué no suspenden el partido cuando agraden a un jugador? ¿Se suspendió el choque cuando a Roberto Carlos le alcanzaron con un mechero?, por poner un ejemplo. Seguro que todos conocemos más. Al final, es una cuestión de puntería, ¿no? Si aciertan desde la grada, se suspende; si no, no. ¿Se recuerda el día en que Figo no podía acercarse a tirar un córner en el Camp Nou? ¿Y la policía? ¿Y el mentecato del presidente che? Lo peor del fútbol está representado en el palco.