sábado, septiembre 26, 2009

NO SÓLO ES UNA CUESTIÓN DE PROTOCOLO SINO DE SENTIDO COMÚN

Antes de empezar, disculpas por estos tres días y pico de ausencia, pero motivos personales me han tenido alejado de Internet. Tengo muchas cosas que contar y me reservo temas.

Hoy toca un asunto aparentemente banal pero con connotaciones más profundas. Es la publicación de la foto de la familia Zapatero (con sus hijas menores incluídas) acompañada de Barack y Michelle Obama en una recepción el Metropolitan Museum of Art en Nueva York. José Luis Rodríguez Zapatero y su mujer, Sonsoles Espinosa, tienen derecho a que la imagen de sus hijas no salga de lo privado, pero se contradicen cuando luego se hacen una foto con ellas en un acto público. Así que la polémica está servida y la fotografía de marras, con la cara de las menores difuminada o sin difuminar ya ha dado la vuelta al mundo. Laura y Alba, de 16 y 14 años, ya se han hecho famosas.

Parte banal del tema. El protocolo. Pues no, no van acordes al protocolo establecido. El negro es el color de la diplomacia, pero siempre y cuando hablemos de un traje, no de un diseño gótico que llevan unas adolescentes en un contexto en el que los usos y costumbres dictan otra cosa. El nuevo diario digital 'La Información', al cual doy la bienvenida, ha consultado a varios diseñadores góticos y aseguran que la manera de vestir de Laura y Alba no pasa de algo poco atrevido para lo que es el gótico de verdad. Vamos, que son un poco sosas o "clasiconas".

Y a partir de ahí, las críticas. El blog scriptor.org pone a caer de un burro a ZP por ser demasiado suave en la manera de vestir de sus hijas. Otros foros dicen que el presidente del Gobierno es un padre tolerante que respeta la libre expresión gótica de Laura y Alba. Hasta la Agencia EFE está en este fenomenal lío por haber retirado la imagen. Luego niega presiones en un comunicado. Hasta en las páginas web norteamericanas no se explican el asunto y ya se han hecho las primera recopilaciones de chistes sobre la nueva 'familia Monster'. Recomiendo el artículo de Ángel Casaña en su blog de 'El Mundo' sobre la historia de esta foto.

Por lo tanto, no es una cuestión de protocolo sino de sentido común. El núcleo de todo este asunto es si tapamos o no tapamos la cara. Yo, por mi práctica profesonal, no saco jamás a los menores que hayan estado en un hecho particularmente grave, como un robo, violencia o sucesos en general. Incluso a veces a los padres no les importa que yo saque a sus hijos, pero me debo acoger a la Ley del Menor, que tengo bien estudiada, además del libro de estilo de mi empresa.

Van un par de fragmentos de esa ley: "La difusión de información o la utilización de imágenes o nombre de los menores en los medios de comunicación que puedan implicar una intromisión ilegítima en su intimidad, honra o reputación, o que sea contraria a sus intereses, determinará la intervención del Ministerio Fiscal". "Se considera intromisión ilegítima en el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar ya la propia imagen del menor, cualquier utilización de su imagen o su nombre en los medios de comunicación que pueda implicar menoscabo de su honra o reputación, o que sea contraria a sus intereses incluso si consta el consentimiento del menor o de sus representantes legales". Por lo tanto, a mi entender, el texto legal respeta la publicación de estas fotos tal cual, sin "pixelados".

Leído esto, ¿es delito ser gótica?, ¿es delito un desliz de protocolo? Sin ironías, no creo que la imagen que muestro "menoscabe ni la honra ni la reputación" de nadie. Como mucho "sería contraria a sus intereses" si nos la cogemos con papel de fumar. Además, estamos acostumbrados a ver toda la camada de "borboncillos" a cara descubierta. El diario ABC tiene una sección fija en su web para adular a todo lo que huela a Familia Real y ahí salen todos los nietos del rey que hagan falta.

Estoy de acuerdo en que en su momento Zapatero pidió a los medios españoles que no sacaran a sus hijas, pero la revista 'Hola' ya lo hizo este verano y parece que el presidente se resigna a que antes o después tenía que pasar. Ahora en España los medios publican la foto de Laura y Alba con la cara difuminada, pero a base de navegar mínimamente por la red la foto entera se encuentra fácil. Y por cierto, por una vez estoy 100% de acuerdo con una editorial de ABC, la del sábado 26 de septiembre: ha sido Zapatero el que ha llevado a sus dos góticas a un posado oficial, por lo tanto aquí no cabe ningún discurso de supuesto respeto a los menores y menos de culpar a los que hemos decidido no taparles la cara. Lo dicho, chicas, que se levantó la veda. Lo siento.

4 comentarios:

María Martín Calvo dijo...

En fin, en esta sociedad debemos ser todos estereotipos, si son hijas del presi por narices deben ir con su vestidito de frunses y sus sabrinitas de color rosita... (esto lo digo con mi ironía granaína)... lo importante de esta cuestión está... ummmmmmmm.... no se... la verdad es que no encuentro la importancia... pero bueno, como opinión personal diré que las niñas le han echao huevos... y ya está...

Besicos nazaríes...

yinyang mason dijo...

Gracias jaeneras

eduabellan dijo...

Vamos a dejar un poco a parte la privacidad de las menores, pitos y flautas, y vamos a centrarnos en temas tipo "salsa rosa", ¿ No te parece un poco ridiculo y sobre todo vergonzoso, el que las hijas del Presidente del Gobierno Español, muestren esta imagen tan friki?. ¿No deberían, aunque hubiera sido por esta vez, haber sido obligadas a vestir de una manera mas acorde con el acto?. Me parece que esta foto representa tal cual a la sociedad española, es decir unos payasos para el resto del mundo

yinyang mason dijo...

Yo soy estoy muy orgulloso de ser español (y catalán) y no me siento un payaso para el resto del mundo. En todo caso, somos ciudadanos igual de dignos en cualquier lugar del planeta. Quédate tranquilo. La España de Pajares y Esteso ha pasado a la historia.

Sí que estoy de acuerdo contigo en que las chavalas de ZP rompen con las normas de protocolo y que cualquier persona de la Casa Blanca encargada de ese particular debería haber llamado la atención a la 'familia Monster'.