
El gag pro socialista está a favor de la asignatura Educación para la Ciudadanía (este fin de semana repasé un libro de texto y me pareció demasiado tibio) y el de tono conservador se manifiesta en contra de los estereotipos. Algún tertuliano resabiado decía que esos gags eran malos porque acentuaban los tópicos. Pues bien, para mi la ofensa está en los ojos de quien la percibe. Y me encanta que el debate político llegue al terreno del humor. De verdad.
1 comentario:
En general es tolera molt malament l'humor i davant de qualsevol broma sorgeixen ràpidament els col·lectius ofesos a intentar censurar.
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