
"Creo en dios cuando los hombres y la iglesia me dejan", es la frase de un cura de barrio de un película para televisión de Canal Sur y Televisió de Catalunya que vi este fin de semana. Otro cura de barrio, éste real porque era el de mi barrio, me dijo que debía ser un cascarrabias y que debía valorar la lotería de existir.
El padre Josep Lluís Socías me explicó en qué consistía la fecundación de un feto sin que todavía en el colegio hubieran abierto la boca sobre este tema. A continuación llegó su argumento mientras completaba un dibujo primario. "Imagínate cuántos millones de espermas hay aquí peleando por llegar al centro del óvulo. Pues sólo uno es el tuyo. Y te tocó a tí. El resto de espermas han muerto".
Es aprovechar el tiempo que tenemos. Nada más. Y no esperar nada de lo que venga después, porque es una eterna promesa que jamás se cumplirá. Al que se anime le invito a leer un artículo que sacó 'Público' hace pocos días del ex embajador de España en el Vaticano, Gonzalo Puente Ojea, que es el señor de la foto. Se llama 'el timo de la religión'. De verdad, vale la pena.
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