miércoles, julio 16, 2008

¿QUÉ ES FALTAR AL RESPETO?

Faltar al respeto no sólo consiste en insultar, en soltar un taco, en gritar al otro. Faltar al respeto es obviar al otro, es ningunearlo, aislarlo, despreciarlo. Eso es mucho más grave. Hay muchas formas de acoso. Uno de ellos es hacerte sentir nada todos los días. Buscar que el otro esté cada día más marginado, menos comunicado con su entorno, crear un mal ambiente alrededor de la persona acosada. Es lo que en el trabajo llamaríamos 'mobbing'.

¿Qué hacer? Pues templanza y aguante. Yo no voy a cambiar, tú tampoco. Ni tú me vas a cambiar a mí ni yo te voy a cambiar a tí. Ni tú ni yo tenemos derecho a cambiar al otro. Nuestros caracteres son irreconciliables. Es muy difícil llegar a acuerdos pese a que lo hemos intentado miles de veces. La amenaza y el miedo son los peores elementos contra la persona vilipendiada, que sabe de sus errores por el 'conócete a tí mismo', pero que también conoce sus derechos y su dignidad, que no pierde el respeto hacia el otro, que va hacia un estadio superior de templanza que le hace virtualmente indestructible.

Las relaciones personales son un mundo muy difícil. Hay veces que no sabes si lo que dices es una caricia o una puñalada. Hay veces que la sinceridad duele. Pero no tienes más remedio que ser tú mismo, sin esconderte, a cara descubierta. Es la única forma. Porque, si estás midiendo constantemente lo que dices y lo que dejas de decir, progresivamente dejas de ser tú, te empequeñeces y llegas a un proceso autodestructivo. Es mantener tu posición, tus cosas, tu vida.

3 comentarios:

Luz dijo...

Estimado Javier:

Hay un motivo muy especial por el cual su nombre me encanta, pero el motivo de este comentario es lo que usted nos comparte sobre faltar al respeto. Para mí fue impresionante lo que leí porque jamás habría relacionado la falta de respeto con el marginamiento, el ninguneo o el desprecio. Es algo realmente interesante, pero sobre todo muy fuerte. Agradezco haya compartido su sentir y su pensar. Un abrazo.

LaTortugadeMN dijo...

Gracias por ese chute de confianza en uno mismo! Gran entrada :)

Maria Jesus Escobedo Barrera dijo...

No puedo estar más de acuerdo con esta entrada, pero tengo algo que añadir. Durante mucho tiempo nuestros padres nos quisieron hacer creer que pérdida de autoridad y faltar al respeto eran lo mismo, como sus padres les hicieron creer a ellos. Otra supuesta forma de faltar al respeto era la decirles que habían hecho algo más, como si al ser padres ya no se fueran a equivocar nunca más. Además, confundían, error más grave aún, el temer con tener respeto. El obligar a una persona a respetar a otra a base de miedo es una falta de respeto en sí misma. Afortunadamente parece que nos vamos dando cuenta de que las cosas no son como ellos creían que eran.