
Y esto es sólo el principio de hasta dónde puede llegar el germen del odio. A largo plazo quedará totalmente demostrado que la pena de muerte no conduce a nada.
De hecho, ahora, en el Iraq 'democrático' hay más penas de muerte que en el régimen de Saddam Hussein. En teoría, de esta forma, quieren acabar con la delincuencia, y lo cierto es que el índice de delitos en Iraq ha aumentado...
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