
Esta mañana fuí a trabajar y ví un piquete, pacífico siempre, cuyos miembros llevaban todos los avíos de un manifestante de pro, pito insoportable incluído. Mis compañeros, medio en serio medio en broma, me llamaban "esquirol" sin ir a mayores. Me da igual. Ellos, por su posición casi funcionarial, tienen menos que perder que yo. A mí me pueden echar mañana mismo sin avisarme. A ellos no. Y que no me hablen de sindicalismo de clase, porque dentro de la misma clase hay clases diferentes, y que no me hablen de solidaridad, ya que no siempre se aplica por igual. Por cierto, igual que digo una cosa, admito otras. Invito aquí a leer el testimonio de un piquetero. Vale la pena leerlo porque describe su jornada hasta mediodía y elimina bulos.
Quizá está huelga sea un éxito, pero creo que todos vamos a perder. Los trabajadores porque la reforma es un desastre (aquí se resume brevemente). Los sindicatos UGT y CC.OO. porque se va a poner definitivamente en evidencia que su modelo no sirve. El gobierno porque quedará seriamente dañado. Los pequeños y medianos empresarios porque seguirán tan solos como siempre mientras nadie parece darse cuenta de que España para que crezca debe tener una clase media potente. Quizá los únicos que no sufran sean las grandes fortunas. A esos nunca les pasa nada.
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