domingo, abril 16, 2006

VALORES

Hoy he visto una noticia brutal. Sólo en la provincia de Jaén se han detectado hasta 100 denuncias de padres contra sus hijos por malos tratos. Insisto: padres denunciando a hijos porque sus vástagos les pegan. No es "mi marido me pega" ni "mi padre me pega". Es "mi hijo me pega". Los hijos conocen las debilidades de sus padres, la ausencia de normas, y lo aprovechan a su favor. Y a veces deciden imponerlo con violencia.

Al margen de la típica pregunta de "¿hasta dónde vamos a ir a parar?" y moralinas por el estilo, cabría preguntarse sobre qué es lo que nos ha conducido a esta situación. Quizá a no quede claro dónde está la autoridad, dónde están los límites entre lo permitido y lo prohibido, si realmente es bueno prohibir, si quizá es mejor estimular, si hay que poner remedio a las cosas desde un principio, o si quizá hay veces que es demasiado tarde y dejar las cosas por imposibles. ¿Cuáles son los valores ahora? Me entran escalofríos de sólo saber que esta gente es la que nos va a gobernar dentro de unos años.

4 comentarios:

MiguelNR dijo...

Yo tengo 23 años, y te puedo intentar dar alguna pista.

A los chicos hay que tratarlos como personas, mirándoles a los ojos, sin ningún miedo pero sin intentar escenificar una supuesta dominación, de tú a tú, con educación.

Si te fijas ya nadie habla de "usted", y creo que hasta cierto punto eso es un error, por lo menos en cuanto a lo que inspira ese tratamiento: si un "usted" no se escupe, sino que se expresa con educación, pone en valor algo que somos todos, ciudadanos, y no un "tú", que es más personal y que solo vale si yo te conozco de algo.

La gran mayoría de la gente joven sabe razonar, y lo que hay que hacer es buscar su complicidad.

Lo que hay es una falta de diálogo y conocimiento mutuo.

Si un chico se pone violento porque el padre no le da más dinero para salir, yo lo que haría en el lugar del padre, es llevarlo una semana entera al trabajo, a "currar", para que sepa lo que cuesta ganar ese dinero.

Vivimos en una sociedad cada vez más individualista, y eso hace cada vez más dificil ponerse en el lugar del otro, eso complica la convivencia, porque cada vez nos entendemos menos, entendemos menos los problemas ajenos y creemos que estamos por encima de los demás.

En fin, creo que por ahí irían los tiros...

javierlunaro dijo...

Muy valiosa tu aportación. Gracias, de verdad.

Graciosa dijo...

Javier, te veo últimamente muy sensibilizado con este tipo de asuntos...

Graciosa dijo...

Sobre lo de las cañitas, será muy "porompompero" pero me encantan y aunque las cañas sean más baratas en Jaén, no lo cambio por Madrid...Besitos