jueves, abril 20, 2006

¿A QUIÉN LE IMPORTA QUE UN POBRE SE MUERA?

Pues a la sociedad desde luego que no. Y a su familia, que seguro que alguna tendrá, tampoco. Porque si no le hubieran socorrido antes, el indigente de turno quizá no hubiera muerto tan pronto. Me estoy refiriendo al caso que he tratado hoy en 'Andalucía Directo'. Se trata de la muerte de un mendigo solo en un coche abandonado, posiblemente drogado hasta las trancas.

Cada caso es distinto: posiblemente hay personas a las que sus familiares les han dado por imposibles o individuos que se han ganado a pulso su condición de indigentes, pero también hay historias dramáticas de gente que lo ha sido todo y que luego ha caído en el fango con las pocas opciones que ofrece una sociedad capitalista monopolista que no da lugar a los problemas humanos colectivos y sí a los caprichos individuales.

Por último, me llama la atención que los partidos políticos, en época de elecciones, hablen del paro, del terrorismo, del nacionalismo, de las relaciones con Estados Unidos... pero no de la mendicidad. Y si hablan de los 'sin techo' lo hacen únicamente para abordar el tema desde un punto de vista de seguridad ciudadana y no desde un punto de vista social. Los partidos políticos saben que los indigentes no votan y prefieren mirar encuestas para decirle a la gente lo que quiere oír en vez de atacar los problemas de raíz y quitándose las máscaras.

6 comentarios:

Diego López dijo...

He visto hoy Andalucía Directo y tienes toda la razón del mundo. Por desgracia a nuestros políticos sean del lado que sean sólo les interesa una cosa "mandar y ganar". La política es un círculo vicioso y si entras, no sales. No dudo de que haya políticos buenos que quieran lo mejor para los ciudadanos, pero coincidirás conmigo en que son los menos y lo que no salen en los medios de comunivación.

Un saludo.

MiguelNR dijo...

Antes de que entre algún frustrado vital de la derecha para intentar defender que los pobres se lo buscan y tal, daré mi opinión.

La pobreza extrema es como una bola de nieve lanzada colina abajo; cuanto más pobre eres, más se acelera y se acrecienta tu exclusión, porque las razones para ello se acumulan.

La pobreza extrema te lleva a vivir en la calle; hipotermias, suciedad, falta de higiene, muchos se lanzan al alcoholismo o para luchar contra el frio o para salvarse de las depresiones, de tratamientos psicológicos que, o no pueden pagar, o no pueden ir a un Hospital porque la vergüenza les invade, entrar en la sala de espera, junto a ciudadanos que se han duchado esa mañana, y ellos cubiertos de costras de mierda, con la ropa sucia y la mirada perdida, o caen en las drogas por razones similares u otras, o porque la buscan como vía de ingresos, etcétera etcétera etcétera (un etcétera elevado a la enésima potencia).

Si nosotros, que dormimos caliente, podemos sufrir depresiones, imaginate el cero a la izquierda, o la mierda humana, que se puede sentir alguien que solo tiene una manta para dormir en un cajero automático o en un portal.

Se puede aceptar que una persona puede llegar a esa situación, en parte, por errores personales, pero decir que alguien se merece vivir así, no diferencia a las izquierdas y las derechas, diferencia a las personas decentes de las personas que tienen podrida la conciencia.

Diego López dijo...

Totalmente de acuerdo Miguel. Me parece a mí que nadie se merece esa vida por muchos errores que haya cometido... pero por desgracia es ley de vida y si no tienen el apoyo de los más cercanos como familiares y amigos, me temo que poco apoyo de gente desconocida van a encontrar. Es una lástima, pero los políticos no h acen nada para remediarlo. Me parece que a la clase política, las personas de a pie, les importamos bien poco. En fin... ojala algún día se llegue a una solución.

Luis García dijo...
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javierlunaro dijo...
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javierlunaro dijo...
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