miércoles, julio 12, 2006

SACAR UN MUERTO POR LA TELE

Alfanhui me pregunta por qué criterio periodístico tenemos para exponer un muerto en pantalla. En lugar de responderle, hago un post nuevo porque considero que es un tema para extenderse un poco. Situo la historia: se trata de un muerto que aparece de madrugada en una plaza céntrica de una capital de provincia, en concreto la plaza Santa María de Jaén. Además, el cadáver está desnudo y con claros signos de violencia, le han echado excrementos y restos de ave por encima.

Tengo unas imágenes a mi disposición y declaraciones de un portavoz policial. ¿Qué hago con las imágenes? Sé que el reportaje saldrá a eso de las 18.30 horas. Es horario infantil. Oficialmente hasta las 12 de la noche tengo que ser tremendamente cuidadoso. Después puedo ser más flexible, aunque si trabajo en una televisión pública debo tomar igualmente precauciones.

Veo primeros planos de la cabeza ensangrentada del muerto, del cuerpo entero tendido en el suelo. No los puedo escoger. Debo obviarlos y poner planos detalle de un pie, restos de sangre, objetos que encuentran de él esparcidos por el suelo... Lo más explícito que escojo es un brazo a partir del cual se intuye el resto del tronco. Hay momentos en los que la imagen pasa de los efectivos policiales al cuerpo entero del muerto, pero justo cuando panea hacia el cadáver cortamos y pasamos a la siguiente imagen.

En definitiva, lo que debo hacer es sacar planos que evidencien que el hombre está muerto, pero sin llegar a lo descaradamente explícito. El cámara lo sabe y graba todo tipo de planos, más o menos explícitos, para que cada uno escoja lo que quiera. Yo al menos tengo que trabajar de acuerdo con el libro de estilo de Canal Sur y con ciertos códigos deontológicos, además de no faltar el respeto al espectador. También debo decir que la gente trabaja de mil formas, con más o menos ética, y con los criterios y las presiones de cada jefe, que es un mundo.