sábado, marzo 08, 2014

CONTRA LOS HIPÓCRITAS. LEGALIZAR LA PROSTITUCIÓN Y LAS DROGAS


Siendo el día que es hoy, el de la mujer, mi reflexión puede resultar un tanto irreverente, pero quisiera que la prostitución masculina, femenina o de otras orientaciones sexuales se legalizara. Las mafias se eliminarían en buena medida si hubiera un registro de autónomos para las “trabajadoras del sexo”. Cada una en su casa, con sus anuncios por palabras en la prensa en papel o digital y sin la necesidad de ir por la calle y exponer sus carnes infravalorando la dignidad de la mujer, y también del hombre, por qué no decirlo. La Casa de Campo, en Madrid, se convertiría, por lo tanto, en un lugar bastante más tranquilo.

En cuanto a la droga, también estoy a favor de abandonar las hipocresías. El alcohol es la peor que existe, pero es legal y el Estado cobra impuestos por su consumo. El tabaco es mortal, pero es legal y el Estado cobra impuestos por su consumo. ¿Qué pasa con el resto de las drogas? Están prohibidas. Todas. La heroína, la coca, el “chocolate”, las sintéticas… todas. ¿Los efectos? No los voy a decir, pero son igualmente horrendos. Su tráfico está perseguido y su consumo también.

¿Y si las vendieran en farmacias o tiendas especializadas? El control de su calidad estaría asegurado, se podrían tener datos sobre cuántos toman esas sustancias, y se podrían incluso planificar terapias para que la gente dejara su adicción. ¡Y hasta se le quitaría parte del negocio a las mafias! Si tú eliges drogarte, es porque tú quieres. Nadie te pone la pistola en el pecho para que lo hagas. Pero también las administraciones deberían cumplir con el deber de ayudarte si es que tú tienes voluntad para dejarlo.

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