jueves, julio 07, 2011

LOS TOQUETEOS DEL CURANDERO

Antonio es una especie de curandero que vive en un punto perdido de la provincia de Jaén. Cuando llegas a su casa ves una especie de territorio vallado en plan muy cutre. Hay alguna casa medio en ruina, coches hechos chatarra, una autocaravana, y una puerta de entrada a la finca que parece cerrada pero que al final puedes abrir a cuatro vientos. Entré allí, llamé y me encontré con su mujer. Casi intercambiamos un saludo y apareció un macho ibérico con greñas que eran medio rubias-de-bote medio canosas. Era barrigudo y descamisado. El botón del pantalón estaba desabrochado, supongo que para dar más espacio a su panza.

Le empecé a explicar la denuncia que le había hecho ante la policía una mujer que trató en su 'consulta' "para resolver un problema familiar". Según los datos de la policía, el curandero "presuntamente" la introdujo en una especie de capilla y "la hizo tumbarse en una cama junto a él, afirmándole que estaba poseída por un espíritu maligno, comenzando un rito con el fin de extraer al supuesto ente que la tenía poseída, manifestando a la víctima que era muy fuerte y que tenía que realizar otro tipo de acciones. Por ello, le pidió que se fuera desnudando y que todo lo que le haría no se lo hacía a ella sino al supuesto espíritu, continuando con una serie de tocamientos a los que la víctima se resistía forcejeando en todo momento con el detenido hasta quedarse totalmente inmovilizada fruto de un miedo insuperable, llegando a entrar en estado de shock".

Según las fuentes del caso, "transcurrida más de una hora, el curandero salió del dormitorio y abriéndose la camisa, enseñó al marido de la víctima los arañazos y magulladuras que le había proferido, indicándole que las heridas mostradas no habían sido de su esposa sino del espíritu que la poseía que tenía muchísima fuerza". Pues aun así hay vecinos que se han juntado a ofrecer su apoyo al tal Antonio, el cual parece ser que es un hombre muy bueno y que se presta al resto de la comunidad a cambio de nada... y si son mujeres, mejor que mejor.

El curandero Antonio se nos aparece, en su mezcla de religión y superchería, como un estafador más dentro de un amplio catálago de sanadores que prometen remedios mágicos para todo lo que tengas. He visto anuncios en la prensa de "chamanes" que aseguran que lo curan "todo", literalmente. Por lo tanto, en la palabra "todo" se incluye el cáncer, el SIDA y otros males para los cuales la medicina tradicional no ha sido capaz de llegar. Todos estos sinvergüenzas estafan a personas humildes cantidades inasumibles prometiendo paraísos que nunca encontrarán y aprovechándose de la buena fe y la ingenuidad de muchos. Muchas televisiones de este país dedican amplios espacios durante la madrugada a "videntes" que te cobran una bestialidad por llamarles al 806 correspondiente. Se trata de una falta de respeto y un insulto a la inteligencia del espectador. Son cosas obscenas en las cuales debería intervenir de inmediato la autoridad pública para evitar falsas filosofías y falsas religiones que se meten en las rendijas de la democracia para estafar cuanto más mejor en nombre de una de las palabras más prostituídas de la historia: la libertad.

6 comentarios:

Pilar dijo...

Ay qué horror...

eduabellan dijo...

Vamos a ver como el curandero se libra del espiritu del codigo penal, cuando tenga que enfrentarse al ente de un supuesto delito de abusos sexuales.

javierlunaro dijo...

El problema no es solamente el de este sujeto, sino el de otros muchos 'sanadores' que estafan a la gente. ¿Qué código penal hay para ellos?

Armenteros dijo...

Lo que más me molesta de estos sinvergüenzas es que se aprovechan de la desesperanza de las personas, que buscan, a donde haga falta, una solución a un problema que les acucia y para el que no encuentran solución.

Bianchii dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
javierlunaro dijo...

He suprimido el comentario de más arriba no porque sea contrario a mi opinión, sino porque da links un tanto "dudosos".