viernes, julio 29, 2011

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA MUERTE

Hace unos meses me tomé un café con ella y decidió darme un tiempo más. La muerte siempre está ahí y me lanzó en reto entre octubre de 2008 y marzo de 2010. Negocié con ella una moratoria y creo que llegamos a un acuerdo bastante favorable. A veces se me pasea, y me cuenta que está ahí. Normalmente me despierta, pero no me deja moverme. El lunes me llamó por teléfono recién levantado y horas después estaba visitándola bajo una forma material. La verdad es que impone. Y asusta. Bajo mi punto de vista, es el corte de nuestra trayectoria en vida hacia el vacío total. ¡Cómo para no asustar! Yo no creo que tengamos nada después de la muerte. Ha habido muchas creencias y poca ciencia para realmente demostrarnos que tras el deceso tenemos algo. El dibujante Azagra djo que el sentido último de la vida era "dar de comer a los gusanos". A veces reírse con ella es un buen hábito para vivir mejor, sabiendo que está ahí, esperándonos, pero con calma.

7 comentarios:

Armenteros dijo...

No tengo más remedio que quitarme el sombrero ante tu filosofía de la vida. Un abrazo.

Vicente Santa-Cruz Bellet dijo...

El temor a la muerte debe ser consustancial a la consciencia; pero infundado. Cuando está ella, la muerte, no estoy yo, y cuando estoy yo, no está ella. No se coincide nunca.

Por cierto, este artículo es genial.

victoriano dijo...

En una ocasión oi, que en el momento de nacer ya tenemos edad suficiente para morir, lo importante, bajo mi punto de vista, es que el tiempo que vivamos lo hagamos lo mejor posible sacando partido de lo bueno que tiene la vida, y el cafe, mejor con los amigos.

Isa dijo...

Sinceramente, chapeau.
Un minuto más de vida, es un minuto menos, minuto más muerto que el anterior, pero más lleno. Pienso en la muerte como en lo inevitable, el fin, pero también como una meta. Nacemos para morir. Existimos para dejar de hacerlo. Ponemos los pies en un mundo considerado real, cuando somos lo más irreal de él. Caminamos por la realidad en forma de soplo. La muerte es el fin de la vida. Pues debemos hacer de nuestros días una vida, si no queremos existir siempre muertos.

javierlunaro dijo...

De cara a la biología, a partir de que dejamos de ser útiles para procrear, ya no valemos para nada. Entonces nos tendríamos que morir. Y por eso los hombres y mujeres ancestrales se morían con 40 años aproximadamente. Sin embargo, llegan las civilizaciones, aumenta el nivel de vida, más para los ricos que para los pobres, y nos encontramos cada vez más con gente longeva. Morirse con 80 y 90 años es un artificio de nuestro tiempo.

Anónimo dijo...

Hay diferentes formas de vivir, también, hay diferentes formas de morir. La vida y la muerte son las experiencias básica para cualquier persona, si no hay vida no hay muerte. Cada ser tiene que tener sus propias experiencias. La experiencia de nuestra vida se la contamos a los vivos y la experiencia de nuestra muerte, supongo que, se la contaremos a los muertos. Afortunadamente, para todos nacemos y morimos, probablemente no elegimos, ni cuando nacer, ni cuando morir, pero sí elegimos la forma de vivir y eso lleva aparejado la forma morir. Por cierto los suicidas son seres manipuladores de la vida que al final terminan manipulándose a sí mismos porque ya no les queda a nadie a quien manipular, ellos, también, eligen su forma de vivir y la de morir, al final, no la eligen ellos, se la eligen los demás.

Anónimo dijo...

Que mania de confundir terminos, no es lo mismo muerte que enfermedad.Curate, nene, hazme el favor.