lunes, noviembre 04, 2013

LOS MOSSOS D'ESQUADRA PIERDEN LA AUTORIDAD PORQUE MATAN, ARRANCAN OJOS Y AGREDEN


Los Mossos d’Esquadra se están cubriendo de gloria últimamente. La situación ha llegado a tal extremo que la gente les echa de los barrios y les impide detener a sus vecinos. Es más, la hermana del hombre que la policía catalana quiso detener el paso viernes noche en la zona obrera del Turó de la Peira, en Barcelona, ha presentado una denuncia contra los diez mossos que, según ella, la agredieron con un embarazo bastante avanzado.

Los mossos lo niegan, por supuesto, pero la verdad monda y lironda es que los ‘hombres de Harrelson’ catalanes se desplazaron al barrio ante el aviso de que un joven amenazaba con un cuchillo a los clientes de un bar. Cuando llegaron la situación se había calmado, pero al joven le encontraron en otras calles y hasta le quisieron detener. Cien vecinos cercaron a los mossos y se lió. Y ahí fue cuando, según la señora embarazada, la agredieron los defensores del orden de la patria, siempre según su versión de los hechos. Al final, dos agentes sufrieron numerosas contusiones y las cinco patrullas tuvieron que huir.

La gente está muy quemada con la policía catalana. No en vano, ya impactaron una de sus pelotas de goma sobre el ojo de Esther Quintana de 42 años durante una manifestación de la huelga general del 14 de noviembre de 2012 en la esquina entre la plaza de Catalunya y Paseo de Gracia. La afectada, que no había agredido a nadie, perdió el ojo izquierdo. Mientras, el conseller de Interior Felip Puig declaró horas después que en aquella zona no hubo disparos y que, por lo tanto, la mujer no podía haber resultado herida por ningún impacto de bola de goma. El responsable político de los mossos mintió como un bellaco y así lo deja patente este vídeo. De hecho, para demostrar lo que había pasado, la propia Quintana quiso posar ante una cámara para que se viera bien claro lo que le habían hecho.

La penúltima heroicidad de esta panda de 'hooligans' disfrazados de policías ha sido la agresión y muerte del empresario Juan Andrés Benítez en el barrio del Raval en Barcelona. De eso también hay vídeo. Por lo tanto, la pregunta es si la ciudadanía puede creer aún en los mossos como salvaguarda de su seguridad. No legitimo la violencia vecinal, pero tras arrancarle literalmente un ojo de la cara a Esther Quintana y tras matar a patadas a Juan Andrés Benítez, lo normal es que en el Turó de la Peira echen directamente a los policías del barrio porque los supuestos defensores de la ley ahora ya se han convertido en el principal peligro público. Desde luego no pueden permitir que la gente empiece a darse de bofetadas en un bar o que un vecino saque un cuchillo para amedrentar a los demás, pero con un ojo destrozado y una muerte de cinco contra uno (¡hay que ver qué valientes son!) la pregunta es: ¿Qué autoridad le queda a la policía de la Generalitat? Tras correr despavoridos delante de cien vecinos, creo que muy poca.

No hay comentarios: