lunes, febrero 07, 2011

AMISTAD ÚNICA PARA EXPERIENCIA ÚNICA

Tras unos días un tanto extraños, hoy estoy en Barcelona poniendo el 'reset' en mi tratamiento médico. Se acabaron las 'quimios' pero entro en un período de revisión constante, gracias al excelente equipo oncológico del Duran i Reynals capitaneado por el doctor Miquel Macià. Toda la mañana en el hospital, puesta a punto, corrección en el suministro de la medicación y mañana otra vez en ruta por la provincia de Jaén, tomándole el pulso a la actualidad con Tude y Ali.

Hoy, sin embargo, he decidido tomarme un respiro en casa de un viejo amigo. La que ves aquí arriba es la foto de una habitación que tiene en su casa única y exclusivamente destinada a la escucha de música y al descanso. Un pequeño cine donde todos los matices de cualquier gran obra quedan recogidos. "El santuario de Gaby", como ya ha sido nombrado por algún aficionado a la alta fidelidad (ver enlace) es un pequeño paraíso para todos los que apreciamos la música.

Estamos ante un espacio de 3x4 metros donde las proporciones se guardan armónicamente para que el oyente tenga la distancia justa entre el bafle izquierdo y el derecho (la regla de tres de 1-1 y 1,5-x) para que yo pueda transportarme a una sala de conciertos. Es decir, para que Jan Garbarek toque para mí su 'Twelve Moons', o para que Mayte Martín, con la ayuda de Tete Montoliu, me susurre 'Contigo aprendí' o para que de pronto, gracias al Blue-Ray y a una pantalla de Alta Definición, me sienta en un auditorio de Baden-Baden escuchando a Anna Netrebko y Elina Garanca. Gaby, me lo pusiste en un SMS mientras estaba entre consulta y consulta médica, "te llevarás dentro de tí algo muy especial... ese equipo me ha cambiado la vida".

Ahora entiendo por qué hace casi veinte años me decías que soñabas con un amplificador de válvulas Air Tight o unos altavoces Sonus Faber Guarneri. No sé, Gaby, cuánta pasta te habrás dejado en esos 12 metros cuadrados jalonados de miles de CDs, DVDs y cables de materiales únicos. La verdad es que no me importa, pero un minuto allí bien vale ese gasto. Ahora te entiendo. Gracias amigo.

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