lunes, noviembre 26, 2007

LA CHULERÍA ESTÁ EN TODAS PARTES

Y ahí va Ramón Calderón y le echa chulería a la Liga. Se rodea de peñistas, que es el mejor terreno donde se mueve un presidente dispuesto a la adulación, y saca pecho: que si el Madrid va a ganar 'la décima' Copa de Europa, que si este año nos vamos a divertir... Calderón le cuenta a la gente lo que quiere oír, aunque luego muchas veces no se refleje sobre la cancha. A veces, el mandatario blanco hasta da vueltas olímpicas, como la de Zaragoza de año pasado. Afortunadamente para él, la jugada le salió bien y el Madrid fue campeón de Liga, pero hubiera pagado por ver la cara que hubiera puesto si al final se comiera la prepotencia de celebrar las cosas antes de tiempo.

Chulería es también que Guti le de un golpe a Arzu desde el suelo. El de Torrejón lógicamente se ganó la tarjeta roja. No sé de dónde era el árbitro del Real Murcia-Real Madrid, pero catalán creo que no era. A la chulería de Schuster también habría que darle un pescozón, más que nada para que se fije en su trabajo, en lugar del trabajo de los demás.

Pero chulería es también la de las ovejas negras del Barcelona. Ya han quedado suficientemente analizadas las palabras de Edmilson. Ahora se trata de ver si esas declaraciones sirven para crispar todavía más un vestuario que es un verbena, o bien espolean a los capitanes para que pongan orden en un Barça que gana casi por inercia. Las ovejas, si son negras, no ganan una Liga, ni con anuncios de Nike ni con natillas. ¿Repetimos?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ay, Calderón. El patetismo hecho realidad. Y sus asesores, el periodismo desnudado de verdad. Pobre Real Madrid C.F., ahora con un speaker que te resultará familiar. En fin...

yinyang mason dijo...

Bueeeeeeeeno, el nuevo 'speaker' del Madrid es Arturo Sisó y es un número 1.

Anónimo dijo...

No lo veo, Javier. No entiendo el fútbol como un jolgorio mercadotécnico. Y el Bernabéu se ha convertido ahora en un salón de disfraces. Sisó hace su papel, selleva la pasta y sanseacabó, pero no me gusta el cariz circense que ha tomado el estadio. Detrás de estas iniciativas se esconde mucho ruido y pocas nueces.