
Me preocupan otras cosas como "la cultura del becariado". Ya lo sé, la palabra "becariado" no existe, pero la frase no la inventé yo, sino un jefe que tenía en una etapa anterior de mi vida profesional. Y fue visionario, vaya que sí. Es verano, y vayas a la redacción que vayas en cualquier medio de comunicación todo son becarios. Evidentemente no cobran, evidentemente juegan con la ilusión de que se puedan quedar en los grandes medios de comunicación en los que se encuentran y evidentemente dan una sensación de inexperiencia ante el oyente que daña a la imagen de la empresa. Y lo más triste de todo es que está dejando de ser habitual en verano, sino que es casi la norma durante el resto de la temporada. Y no cobran.

Ahora los grandes grupos de comunicación no hacen eso, sino que simplemente lanzan a sus chavales a por los Miuras y que Dios reparta suerte. Este verano ví en una cadena de televisión nacional un informativo cuya sección de deportes era vacía de contenido por completo y con becarios que ante la cámara reflejaban un estado de nervios que el espectador captaba. Mala imagen para la cadena, para el grupo mediático que representa y por supuesto para un aspirante a periodista que hubiera necesitado cimientos más firmes para plantarse en directo con un micrófono en la mano. Lo siento, porque me veo a mí mismo en ellos y la experiencia no debe ser agradable. Casi sufrí con el programa de deportes que ví en vez de disfrutarlo. Lo dicho, que becarios sí, pero de otra forma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario